Las finales son para ganarlas, no para jugarlas bien. El Barça tuvo la grandeza de saber levantarse en cinco minutos para la historia. Lo tuvo todo en contra, un clamoroso error arbitral, indigno de una final, un gol del Arsenal, la ansiedad del marcador en contra a falta de un cuarto de hora, pero es que el mejor equipo de Europa tiene mucho. Lo que no estaba en el campo, lo sacó del banquillo. Iniesta, por su pausa, Larsson por su visión y Beletti, por su gol dieron lustre a una gran remontada.
Mención especial merece Víctor Valdés en el partido de su vida. Le sacó lo imparable a Henry y se doctoró como porterazo en París, tanto como el abrelatas Eto’o, mejor jugador del partido para la UEFA.
Enhorabuena al Barça por su doblete y gracias… por su fútbol, por regalarnos a Ronaldinho, por demostrar que jugar bien es el camino más corto hacia el título. Chapeau en París a Rijkaard, por su humildad en la victoria y su discreción para quitarse del foco en el festejo. Un técnico grande para el justísimo y gran Rey de Europa.
Original post by ElÃas Israel